Entre agosto y octubre, la Escuela Escocesa San Andrés llevó adelante un proyecto colaborativo junto al Centro Ambiental Mburucuyá, organización de San Fernando con la que articula diferentes iniciativas comunitarias.

La propuesta tuvo como eje la construcción de seis cocinitas de exterior pensadas como espacios de juego, exploración y aprendizaje para niños y niñas de nivel inicial.

Durante agosto, los estudiantes de noveno grado participaron de todo el proceso de construcción. Luego de una charla introductoria a cargo del Centro Ambiental Mburucuyá, tuvieron encuentros semanales en los que aprendieron y pusieron en práctica distintas tareas de carpintería, como el corte y lijado de las maderas, el armado, la pintura y las terminaciones.

Como resultado de este trabajo se construyeron seis cocinitas: dos para las salas de 2, dos para las salas de 3 de la Escuela Escocesa San Andrés y dos para donar a jardines de San Fernando: el Jardín Nº 934 y el Jardín Nº 917.

En septiembre se realizó la entrega e inauguración de las mud kitchens, dando inicio a una nueva etapa del proyecto y permitiendo que los chicos y chicas comenzaran a apropiarse de estos nuevos espacios de juego.

La propuesta continuó durante estos meses con nuevos encuentros e intercambios. Los niños y niñas de las salas de 2 años participaron de una experiencia junto al Centro Ambiental Mburucuyá, que les permitió acercarse a la madera, conocer herramientas y explorar diferentes materiales a través de una propuesta adaptada a su edad. También se generó un espacio de intercambio entre los estudiantes de noveno grado y los chicos y chicas de nivel inicial, conectando a quienes habían construido las cocinitas con quienes hoy las utilizan.

Además, un grupo de madres voluntarias se sumó al proyecto confeccionando delantales con telas donadas, especialmente pensados para acompañar el juego en las nuevas cocinitas.

A lo largo de sus distintas etapas, la iniciativa logró conectar estudiantes de diferentes edades, familias, organizaciones y jardines de la comunidad, poniendo en valor el aprendizaje entre pares, el trabajo colaborativo y la articulación con el territorio.